Pilará es un emprendimiento inmobiliario de 380 hectáreas, un club de tenis del más alto nivel, una cancha de golf Signature diseñada por Jack Nicklaus y un complejo con 14 canchas de polo y caballerizas.
Todo nombre remite a una tradición. En el caso de Pilará, esa tradición se conjuga con el universo perceptual que hace al mundo del polo como deporte y como actividad social. Toda esa tradición resulta en un bagaje cultural, social y perceptual que debe ser respetado, cuidado y mantenido.
La morfología de la marca visual, (el contienente romboidal, la tipografía y los bordes en relieve dorado) conforma un escudo que remite a la exclusividad y también representa una marca clara y ordenada.